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Cuerpo de Paz

Conmemorando los 40 años de la creación del Cuerpo de Paz en el Paraguay

por Michael Eschleman, Director del Cuerpo de Paz-Paraguay

"No pregunte lo que su país puede hacer por Ud. sino lo que Ud. puede hacer por su país." Estas palabras pronunciadas por John F. Kennedy en su discurso de inauguración hace 46 años marcaron el comienzo del Cuerpo de Paz y han inspirado a los norteamericanos durante generaciones. El 1º de marzo de 1961, el Presidente Kennedy firmó una orden ejecutiva creando el Cuerpo de Paz. La respuesta a este experimento audaz fue a la vez rápida y entusiasta y en 1967 se estableció el Cuerpo de Paz en Paraguay.

En el 2007 el Cuerpo de Paz celebra cuarenta años de servicio continuo al pueblo paraguayo. Actualmente uno de los programas más grandes en el mundo, alrededor de 160 voluntarios continúa sus labores con comunidades e instituciones a nivel local para proveer la asistencia técnica y facilitar el intercambio cultural entre paraguayos y norteamericanos. Por lo tanto el Cuerpo de Paz quiere, en este momento histórico en la trayectoria no solo de nuestra agencia, sino también del pueblo paraguayo, reconocer la labor de los voluntarios y sus contrapartes paraguayos, y agradecer a todas las personas e instituciones que nos han recibido y brindado su colaboración y esfuerzo por los últimos 40 años.

El gobierno de la República del Paraguay y el Cuerpo de Paz firmaron un acuerdo bilateral el día 4 de noviembre de 1966 autorizando la permanencia del Cuerpo de Paz en Paraguay. Los primeros voluntarios que llegaron en 1967, se desempeñaron como extensionistas agrarios en comunidades rurales. Actualmente el Cuerpo de Paz/Paraguay está trabajando no sólo en agricultura sino también en desarrollo rural económico, salud, educación, desarrollo de servicios municipales, recursos naturales y desarrollo juvenil.

Con casi 200 voluntarios y aspirantes, actualmente el Cuerpo de Paz/Paraguay es uno de los programas de mayor número de voluntarios del Cuerpo de Paz en el mundo. A lo largo y ancho del Paraguay los voluntarios han recibido una bienvenida calurosa. Contribuyen a esta receptividad los esfuerzos hechos por Cuerpo de Paz por fomentar la sensibilidad cultural entre sus voluntarios, por colocarlos en comunidades locales y por enseñarles tanto el idioma indígena, el guaraní, como el castellano. Desde el inicio del Cuerpo de Paz en el Paraguay, casi 3.000 voluntarios han prestado servicio en el país. Años después de haber terminado su misión muchos de ellos todavía se mantienen informados sobre el quehacer paraguayo y colaboran en proyectos de desarrollo. Asimismo, una gran cantidad de paraguayos ha ampliado sus conocimientos respecto a los Estados Unidos y su gente, no por medio de estereotipos que se difunden por la televisión o en las películas sino por su experiencia como contrapartes, amigos y vecinos de voluntarios.

Una de las características singulares que distingue al Cuerpo de Paz como agencia de desarrollo es su meta de destinar a sus voluntarios al nivel local -- a menudo ubicadas en regiones remotas, alejadas de recursos -- donde conviven y trabajan con los pobladores. Por un lado, el apoyo técnico y los lazos de amistad que los voluntarios comparten con sus vecinos paraguayos abren una "ventana al mundo" a la gente que casi nunca viaja más allá de su comunidad. Por el otro, se les ofrece, a los voluntarios norteamericanos la oportunidad única -- tan poco común en la sociedad estadounidense -- de aprender cómo el estilo de vida de otros pueblos del mundo puede enriquecer la cultura de los Estados Unidos.

Estos voluntarios se han unido con sus vecinos y colegas para descubrir y enseñar nuevas maneras de hacer las cosas en las áreas de agricultura, salud comunitaria, desarrollo juvenil, educación ambiental y agroforestería, desarrollo de pequeñas empresas y desarrollo de servicios municipales. Esta unión de técnicas y culturas es la que esperamos siga cultivándose a través de la labor del voluntario de Cuerpo de Paz, y que sirva como ejemplo para el desarrollo comunitario del país.