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Textos oficiales

Informe anual sobre el terrorismo

30 de abril, 2009

Paraguay

Un débil y politizado sistema judicial, una fuerza policial ampliamente vista como corrupta e inefectiva, y la falta de una fuerte legislación contra el lavado de dinero y financiamiento del terrorismo continúan dificultando los esfuerzos de Paraguay contra el terrorismo.  El 25 de junio, el congreso paraguayo tomó las medidas finales para promulgar la mejorada ley de lavado de dinero como parte de una gran reforma del código penal.  La Comisión de Reforma Legal del Congreso también redactó un proyecto de ley para reformar el código procesal penal que facilitaría el procesamiento de casos de lavado de dinero y terrorismo y modernizaría el sistema de justicia penal en el Paraguay.  Sin embargo, la reforma del código procesal penal desde entonces ha sido “cajoneada” por más de un año en la Comisión.  La ley sobre el financiamiento del terrorismo será crítica para mantener a Paraguay al día con sus obligaciones internacionales.  Los esfuerzos para incluir un estatuto sobre financiamiento del terrorismo en el nuevo código penal fracasaron; sin embargo, varios proyectos de ley sobre el financiamiento del terrorismo están pendientes en el Congreso.  La Secretaría de Prevención de Lavado de Dinero (SEPRELAD) está trabajando en una versión revisada de la ley de financiamiento del terrorismo para presentar al Congreso.  Utilizando su experiencia en el desarrollo de una ley similar, Brasil está proveyendo asistencia técnica a la SEPRELAD.  El Grupo Egmont notificó al Paraguay acerca de la necesidad de cumplir con sus compromisos internacionales en referencia a la ley sobre financiamiento del terrorismo.  Si Paraguay no demuestra progreso razonable en promulgar dicha ley, podría enfrentar la expulsión.

Paraguay no efectuó controles efectivos de inmigración o aduanas en sus porosas fronteras.  Los esfuerzos para tratar actividades ilícitas ocurridas en el área de la triple frontera fueron irregulares debido a falta de recursos y, principalmente, a la corrupción dentro de aduanas, la policía y el sector judicial.  Los Estados Unidos continúa trabajando de cerca con la SEPRELAD, hizo progreso en debilitar el lavado de dinero en el Paraguay, incluyendo las redadas de casas de cambio ilegales en Diciembre.  Paraguay pagó por completo sus deudas con el Grupo de Acción Financiera de Sudamérica (GAFISUD) a mediados de 2008, luego de muchos años de atrasos de deuda con la organización.

En octubre, una corte paraguaya rechazó los cargos de evasión de impuestos y lavado de dinero en contra de Kassem Hijazi, sospechoso de lavar dinero para el Hizballah, luego de significativas indicaciones de interferencia política y judicial en las investigaciones de lo que había sido el caso de lavado de dinero más grande en la historia del Paraguay.  Una corte paraguaya declaró culpable y sentenció al sospechoso de recaudar dinero para el Hizballah Hatem Ahmad Barakat con cargos de evasión de impuestos en abril de 2006; durante el 2008, él continuó apelando su sentencia de tres años mientras en libertad bajo fianza.

Los Estados Unidos asistió al Paraguay con el desarrollo de capacidades para el cumplimiento de las leyes y el entrenamiento de jueces, fiscales y policías relacionados a crear conciencia contra el terrorismo, así como con capacidades de respuesta a armas de destrucción masiva.  Bajo el Plan Umbral de la Corporación Desafío del Milenio, los Estados Unidos ayudó al Paraguay con entrenamiento para jueces, fiscales y policía en técnicas de investigación que son criticas a los casos de lavado de dinero y financiamiento del terrorismo. Paraguay presentó una propuesta para la segunda fase del Plan Umbral en noviembre, que se enfocará en parte en la corrupción dentro de la policía.