Programas y Eventos 2010
Declaración de la Casa Blanca
28 de noviembre, 2010
Nos anticipamos a la emisión de cientos de miles de cables clasificados del Departamento de Estado divulgados en la noche de este domingo sobre detalles de conversaciones privadas a nivel diplomático con gobiernos extranjeros. Por su propia naturaleza, la información para Washington es simple y a menudo incompleta. No es una expresión de la política, ni tampoco la forma de realizar decisiones políticas. Sin embargo, estos cables podrían comprometer conversaciones privadas con los gobiernos extranjeros y líderes de la oposición, y cuando el contenido de conversaciones privadas está impreso en las portadas de los periódicos de todo el mundo, esto profundamente puede afectar no sólo los intereses de la política exterior de EE.UU., sino la de nuestros aliados y amigos de todo el mundo. Para que quede claro - tales revelaciones ponen en riesgo a nuestros diplomáticos, profesionales de inteligencia, y personas de todo el mundo que vienen a los Estados Unidos para recibir ayuda en la promoción de la democracia y un gobierno abierto. Estos documentos también pueden incluir nombres de personas que en muchos casos viven y trabajan bajo regímenes opresivos y que están tratando de crear sociedades más abiertas y libres. El presidente Obama apoya el gobierno responsable, consecuente y abierto en el país y en todo el mundo, pero esta acción imprudente y peligrosa va en contra de ese objetivo. Al liberar los documentos robados y clasificados, Wikileaks ha puesto en riesgo no sólo la causa de los derechos humanos, sino también la vida y el trabajo de estas personas. Condenamos en los términos más enérgicos la divulgación no autorizada de documentos clasificados y de información sensible de seguridad nacional.